Pongamos que hablo de Madrid

Precioso artículo con el que el pianista inglés James Rhodes (@jrhodes_pianist) se despachaba en el periódico El País, exponiendo desde su punto de vista personal todo un conjunto de pequeñas cosas que convierten a España, y los españoles, en algo único y muy valioso para un británico como él y, por extensión, para cualquier ciudadano del resto de Europa y, quizás, del mundo.

El árticulo engancha tremendamente con mi parecer y me vino perfecto para introducir este artículo que lees y que venía rumiando desde que abrimos un constructivo debate en twitter hace casi una semana con @jlantunez @manuelzafra @jlhortelano @jaimejcandau @jaimenovoa @andresgarciam y muchos otros al hilo de un tuit de @fencinar.
Algunas ideas planteadas en el debate:
  • Madrid afronta una época de auge y sensible crecimiento pobacional 
  • Las personas vienen a Madrid porque no queda mas remedio, no tienen futuro en sus lugares de nacimiento
  • Madrid es amable e integrador con el visitante aunque muchos volverían a su tierra si pudiesen
  • No todas las grandes ciudades son tan abiertas como Madrid
  • Vamos hacia un mundo de Megaciudades pero el país sigue siendo una referencia
  • No está claro en qué momento un territorio / ciudad pasa a ser un polo de atracción para determinados temas
  • Las oportunidades no son ni democráticas ni justas ni equidistantes
  • Talento hay en cualquier lado, pero no basta con eso
Entre este maremágnum de conceptos, yo siempre me agarro a la experiencia personal, y Madrid a mi me parece un sitio fantástico donde poner en marcha un proyecto con vocación global a la vez que se mantiene un equilibrio con la vida personal en un agradable entorno.

En un mundo de megaciudades, Barcelona se está dejando ir de forma peligrosa, ahogada en sus sinsentidos y localismos, veremos como el tiempo va poniendo a cada uno en su sitio. En paralelo, el AVE y las infraestructuras, lejos de favorecer la descentralización, agrandan ese influjo de la gran ciudad, capturando satélites a una, dos o tres horas de tren. De nuevo Madrid se beneficia de su situación y de ese aeropuerto que la conecta con todo latinoamérica.

Son tendencias a medio plazo. Iremos viendo donde se va posicionando el poder, los negocios y las personas en un mundo ya completamente globalizado.

Inteligencia Artificial

Esto da para otra reflexión
Antes de nada quiero dejar claro en que sí creo en el desarrollo de lo que comunmente se denomina Inteligencia Artificial. Dentro de ese término etéreo y sujetivo incluyo toda capacidad de las máquinas o de los desarrolladores de las máquinas para sustituir parcial o totalmente las capacidades humanas de obtener resultados satisfactorios en situaciones y escenarios que tradicionalmente se han considerado como coto exclusivo para nuestras mentes y no para las máquinas.

Pero... aún siendo ciertas esas capacidades y habiéndose acelerado notablemente en los últimos tiempos los avances en este campo de la Inteligencia Artificial, una vez más asistimos a la habitual sobreventa de expectativas, tal y como viene ocurriendo desde, por poner una fecha, 1980.

La semana pasada se desveló un vídeo de Duplex, aka. Google Assistant, un nuevo sistema de Google que anticipa la llegada de asistentes virtuales capaces de entablar conversaciones con personas de carne y hueso al otro lado del teléfono. Os dejo el mencionado vídeo:



Pero yo, a riesgo de que mis pronósticos no se cumplan y tener que tragarme mis palabras en unos años (maldita hemeroteca), os diré que aunque el vídeo sea espectacular, no lo niego, estoy hasta el moño de que Siri y Google no me entiendan.

Diría más aún, nuestra fascinación porque los robots simulen al humano es parte de nuestro error. La gente quiere hablar con personas. En cuanto haya un Google Assistant para llamar, tendremos uno para responder, por lo que veo más potente un protocolo estándar para que los asistentes puedan entenderse entre sí sin necesidad de llamadas ni ineficientes interacciones por voz "humana"

Y entonces, ¿de qué servirá la voz?

(Si queréis saber más de este tema, os recomiendo el artículo de xataka al respecto)

Modelos Disruptivos

Un modelo disruptivo es un modelo que rompe con todo lo anterior para llegar a su objetivo. Ese cambio de plano, normalmente se traduce en ahorros de costes diferenciales, mejoras de la calidad exponenciales y cambios integrales en la forma de hacer las cosas, supone la aparición de nuevos jugadores y una nueva competencia para crear un nuevo terreno de juego al que no se habría llegado por la evolución de los modelos existentes.

Las agencias de viajes nunca habrían podido llegar a ser AirBnB, o, por mucho tiempo que esperemos, unos grandes almacenes como El Corte Inglés no pueden convertirse en Amazon. Qe no lo puedas llegar a ser, no quiere decir que no puedas competir, eso es harina de otro costal. Una vez escuché decir a Genís Roca que Internet tiene una bala de plata para cada modelo de negocio, es decir, que la llegada de Internet a un sector lo pone patas arriba en un periquete.

¿Y como consiguen esas pequeñas startups adelantarse a los jugadores tradicionales? Lo veremos con un vídeo de sólo dos minutos:


Tres internacionales japoneses baten a 100 pequeños compatriotas gracias a su determinación, talento y ventajas competitivas clave ¿no os suena? una empresa tradicional defendiendose de una startup de crecimiento rápido no es muy diferente y, lo curioso, es que casi desde el primer fotograma del vídeo ya adivinamos el final.

Recetas

Aunque pueda parecerlo por el título, no vengo a hablar de cocina ni de farmacias. Las recetas que han motivado este artículo están relacionadas quizás con las primeras, tan de moda gracias a programas de la televisión como Master Chef.

Pasemos primero por la wikipedia: una receta de cocina es una descripción ordenada de un procedimiento culinario. Suele consistir primero en una lista de ingredientes necesarios, seguido de una serie de instrucciones con la cual se elabora un plato o una bebida específicos.​ Suele incluir en algunos casos una lista de los utensilios de cocina adecuados para su realización. Ocasionalmente incluye una descripción social, histórica que motiva la receta.

Hoy quiero recomendaros un par de sitios de recetas, pero no para cocinar, sino para conseguir complejos objetivos a partir de elementos básicos bien conjuntados y encadenados convenientemente. Ya las había utilizado en el pasado, pero tras el firme propósito que contaba ayer de volver a echar gasolina a este blog, he preparado la siguiente receta:


Lo que traducido al castellano es: Cuando un artículo, como éste, se publique, entonces crea un tweet, un mensaje en el muro de facebook y un artículo en linked in. Todo ello de forma automática y desatendida.

Se pueden hacer procesos más sencillos o complejos, juntando diferentes entornos y programas, pero la existencia de este tipo de servicios como "If This Then That" (IFTTT - www.ifttt.com) o Flow de Microsoft (https://flow.microsoft.com/es-es/) están preparando el camino para esos automatismos que la internet de las cosas (IoT) y la inteligencia artificial nos van a traer nos están trayendo ya.

Reestrenos

"El milenarismo va a llegar"
Andaba yo rumiando retomar la acción periódica en el blog, algo que con el tiempo y los cambios personales había ido decayendo ostensiblemente a lo largo de los últimos años, pero que de forma insistente me volvía a la cabeza con, cada vez, más sensación de culpa por no estar siendo fiel a mi mismo.

¡De hoy no pasa! y entonces, sin tener muy claro sobre qué escribir, me conecté con el firme propósito de hacer camino al andar. Lo que no esperaba es un aviso de Google invitándome a comprar el dominio www.jaimecuesta.com, algo que nunca había tenido a mi alcance por obra y gracia de un homónimo mío en Colombia.

Pero ya es mío. Una señal que me reafirma en retomar glorias pasadas publicando cosas de aquí y de allá: intentando explicar el mundo a la vez que le busco un significado a lo que me voy encontrando.

Gracias como siempre por estar ahí.
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