Cada cuanto actualizar un blog

No me siento a gusto con ello, pero cada vez se espacian más las actualizaciones en mi propio blog. No se si se trata del propio ciclo vital del blog, de la influencia de otras herramientas y redes sociales, de mi carga de trabajo o de mi propia circunstancia personal, ya sabéis que lo de tener hijos es precioso pero te obliga a priorizar tareas.

Pensar en el ciclo de vida del blog es fácil. Los blogs se empiezan con ilusión, cada nueva entrada es como un hijo, luego saltan a la implicación, donde las entradas cobran significado y se convierten en algo necesario de contar, el siguiente punto es la obligación, donde uno empieza a forzarse a escribir porque las cosas ya no fluyen como antes y luego viene la etapa de abandono, normalmente salpicada con entradas llenas de arrepentimiento y contrición haciendo propósitos de enmienda que nunca llegan a buen puerto.

Otras herramientas como facebook, twitter o los últimos bluf de Google (Wave y buzz) también restan atención a los blogs y en concreto a tu propio blog. Es especial Twitter, la llamada red de microblogging consume y quema muchas ideas que antes eran el germen de un buen artículo tras su maduración a fuego lento. También aporta ideas, ero la propia inmediatez del servicio obliga a no valorarlas adecuadamente.

Otra excusa, no por cierta menos casposa y falsa, es la carga de trabajo. Bueno, es la 1 de la mañana y tengo el portátil del curro a mi vera, aprovechando para dar curso a correos y temas que el día a día no te permite tratar adecuadamente.

Para terminar mi circunstancia personal. Quien tenga un hijo de corta edad ya sabe de lo que hablo. Pues os podéis imaginar, yo tengo tres de esos entre 7 y casi 3 años. Os he puesto una foto del verano pasado.

Afortunadamente toda esta verborrea incontenible me ha permitido escribir un artículo decente y con un poco de cada una de las fases: con ilusión, implicación, obligación y firme propósito de no dejaros abandonados tanto tiempo...

3 comentarios:

José Miguel Bolívar dijo...

Personalmente opino que un blog, a no ser que vivas de él, nunca debería convertirse en una obligación. Así que hay que escribir cuando a uno le apetece. Yo "me obligo" a escribir, pero en realidad me obligo porque me apetece, aunque suene un tanto rebuscado. Es como cuando te da pereza hacer deporte pero luego lo haces y te quedas tan a gusto :-)
Take it easy. Escribe cuando te de la gana y disfrútalo...

CiberVamP dijo...

Yo tengo muchas ideas en la bandeja del quizás después, por que finalmente me gusta eso de "su maduración a fuego lento", lo que no logro hacerme es un espacio para poner a cocinar el post, normalmente me llevo de 1 a 2 horas en uno y rara vez me hago el tiempo para prepararlo y no tengo hijos no quiero imaginarme mas adelante.
Como dice José yo me obligo a escribir por gusto y por que si se queda uno con un buen sabor de boca cuando se hace un buen post. Saludos.

Jaime Cuesta dijo...

@jmbolivar, creo que tu mismo lo has definido: la obligación empieza por uno mismo y porque pensamos que es necesario, no solo un capricho. Sigue obligándote con tu magnífico blog, por favor.

@CiberVamP el tiempo no es una variable, es una constante, somos nosotros los que tenemos que cambiar el resto de las variables hasta conseguir el resultado que queremos. Gracias por pasarte

Related Posts with Thumbnails
top