Lo tengo claro, ese es el futuro. Quien anticipe la forma en que la sociedad usará los servicios a través del móvil a corto, medio y largo plazo se llevará el gato al agua. Dicen que tendremos que irnos a Japón, los más maduros con estos dispositivos, para poder ser visionarios en nuestra tierra. No lo creo.
El uso del teléfono que tenemos que trabajar en anticipar irá íntimamente ligado al uso del que de él hagan los dueños de los terminales y, lo siento, los japoneses no son una muestra válida para anticipar como el españolito de a pie se comportará. Al final el "dispositivo móvil", que diría mi compañera Carmen, es una extensión de personalidad de su propietario y nos acompaña desde bien temprano en nuestra mesita de noche (esas consultas de correo y redes sociales antes de ni siquiera poner un pie en el suelo) y durante todo el día.
Actualmente parece que las aplicaciones sociales copan el contenido, compartir pensamientos, actividades o simplemente ubicaciones. De ahí saltaremos a los motores inteligentes de recomendación y a la publicidad y el marketing local e hipersegmentado: ¿que te parecería recibir a las 13:00 un descuento en el menú de un restaurante a sólo 100 metros de donde te encuentras? ¿o una recomendación que hizo un amigo tuyo para un determinado plato en otro local de la zona?
Hay mucho, mucho por descubrir. Tan solo en los terminales seguimos trabajando en el formato ideal, tamaños y capacidades. Del sistema Operativo y las aplicaciones mejor no hablo, realmente no sabemos como interactuaremos con nuestros terminales el día de mañana, acuérdate, no hace tanto del "yo solo lo uso para llamar", "el SMS es una tontería", etc. Con ese marco de trabajo, hacer una proyección de cómo será, en mi caso, una Banca Móviles cuando menos atrevido.
Este blog se aloja en Blogspot, el servicio gratuito de Google para publicación de blogs. Recientemente he descubierto que además de navegar con el diseño que en su día elegí y adapté yo mismo, también puedes probar con nuevas vistas que Google ofrece por defecto:
Todas estas vistas tienen sus ventajas e inconvenientes y, dependiendo del contenido y objetivo de los artículos del blog unas u otras cobran mayor sentido.
Al final lo que intentan encontrar es la solución óptima para consulta de información desde dispositivos de todo tipo: PC, netbooks, portátiles, tablets de todos los tamaños...
No existen resoluciones ideales o interfaces óptimas cuando unos navegan con un ratón, otros con un touchpad y otros con sus propios dedos. A mi la que más me gustó fue la "sidebar" ¿y a ti?
- http://jaimecuesta.blogspot.com/view/flipcard
- http://jaimecuesta.blogspot.com/view/mosaic
- http://jaimecuesta.blogspot.com/view/sidebar
- http://jaimecuesta.blogspot.com/view/snapshot
- http://jaimecuesta.blogspot.com/view/timeline
Todas estas vistas tienen sus ventajas e inconvenientes y, dependiendo del contenido y objetivo de los artículos del blog unas u otras cobran mayor sentido. Al final lo que intentan encontrar es la solución óptima para consulta de información desde dispositivos de todo tipo: PC, netbooks, portátiles, tablets de todos los tamaños...
No existen resoluciones ideales o interfaces óptimas cuando unos navegan con un ratón, otros con un touchpad y otros con sus propios dedos. A mi la que más me gustó fue la "sidebar" ¿y a ti?
Es duro ser padre, aunque no tanto cuando uno repite... una y otra vez. Eso sí, el mantenimiento de un blog se convierte en algo complejo y esporádico, como habréis podido percibir desde hace ya cinco meses, los mismos cinco que tiene la pequeña Alicia.
Es una etapa complicada, en la que toca priorizar y donde se acumulan las newsletter en el correo y los artículos pendientes de lectura en Google Reader. Toca aplazar proyectos personales, Facebook pasa a ser menos visitado y Twitter se convierte en el único hilo que permite seguir en contacto con la rabiosa actualidad. Twitter pide poco, 140 caracteres de vez en cuando y un animado grupo de Followers y de Followings que siempre parecen recibirte como si nunca te hubieses ido.
El blog propio se convierte en un acto de voluntarismo duro. Escribes de vez en cuando porque sabes que si no cada vez es más complicado volver. Es como faltar a la cita en el gimnasio o a las clases de Inglés, saltarse una cita es sinónimo de saltarse muchas, "total, como el último día no fui...". El problema es que el gimnasio no vincula tanto como el blog de cada uno. Faltar al blog es faltarse a si mismo y obliga a tomar decisiones.
Ya he escrito otras veces sobre como debe morir un blog, mas bien como matarlo, pero este no ha muerto, tan solo estaba cambiando unos pañales e intentando reconciliarse consigo mismo. Como ventaja me he ahorrado hablar del iPad2, al menos de momento.
Gracias a todos por la compañía, volvemos al día a día.
Es una etapa complicada, en la que toca priorizar y donde se acumulan las newsletter en el correo y los artículos pendientes de lectura en Google Reader. Toca aplazar proyectos personales, Facebook pasa a ser menos visitado y Twitter se convierte en el único hilo que permite seguir en contacto con la rabiosa actualidad. Twitter pide poco, 140 caracteres de vez en cuando y un animado grupo de Followers y de Followings que siempre parecen recibirte como si nunca te hubieses ido.
El blog propio se convierte en un acto de voluntarismo duro. Escribes de vez en cuando porque sabes que si no cada vez es más complicado volver. Es como faltar a la cita en el gimnasio o a las clases de Inglés, saltarse una cita es sinónimo de saltarse muchas, "total, como el último día no fui...". El problema es que el gimnasio no vincula tanto como el blog de cada uno. Faltar al blog es faltarse a si mismo y obliga a tomar decisiones.
Ya he escrito otras veces sobre como debe morir un blog, mas bien como matarlo, pero este no ha muerto, tan solo estaba cambiando unos pañales e intentando reconciliarse consigo mismo. Como ventaja me he ahorrado hablar del iPad2, al menos de momento.
Gracias a todos por la compañía, volvemos al día a día.
Una de las cosas que han aportado los buscadores de Internet a nuestro mundo ha sido la globalización del conocimiento. Da igual lo que estés pensando que alguien en cualquier otra parte ya ha pensado también en ello y ha escrito algo en Internet al respecto.
De esta manera los científicos han podido colaborar con otros colegas investigando en problemas similares, las fuerzas de seguridad han localizado delincuentes huidos de la justicia, los amantes de los más peregrinos hobbies se han puesto en contacto o cualquier ciudadano de a pie se ha convertido en Enviado Especial o Reportero de Guerra.
Además, todo este conocimiento huye de las jerarquías, de las categorizaciones o de órdenes alfabéticos. Internet no es una biblioteca donde buscar por autor o por título del libro, tampoco una enciclopedia donde buscar por orden alfabético o un atlas vinculado a la geografía física o política. El orden en el que son mostrados los resultados, al menos en el caso de Google, están vinculados a una estricta meritocracia relacionada con la relevancia del contenido donde se encuentran los términos de búsqueda.
¿A qué viene toda esta historia? pues a algo mucho mas mundano que esa grandilocuente globalización del conocimiento, aunque relacionado con el fenómeno de la democratización y la falta de jerarquía: hoy he descubierto que si pones en Google "gurú friki" el primer resultado es un artículo de este humilde blog.
Las compañías invirtiendo grandes cantidades en SEO para posicionar mejor sus términos en los resultados de búsquedas de buscadores como Google y llega un aficionado y se pone en el número uno, eso sí, no es un aficionado cualquiera, sino un verdadero gurú de las redes sociales capaz de escribir esto y lo suficientemente friki para escribir un artículo al respecto al darse cuenta meses después de que es número uno en Google.
Vamos que busco "Jaime Cuesta" y no siempre estoy tan buen posicionado.
De esta manera los científicos han podido colaborar con otros colegas investigando en problemas similares, las fuerzas de seguridad han localizado delincuentes huidos de la justicia, los amantes de los más peregrinos hobbies se han puesto en contacto o cualquier ciudadano de a pie se ha convertido en Enviado Especial o Reportero de Guerra.
Además, todo este conocimiento huye de las jerarquías, de las categorizaciones o de órdenes alfabéticos. Internet no es una biblioteca donde buscar por autor o por título del libro, tampoco una enciclopedia donde buscar por orden alfabético o un atlas vinculado a la geografía física o política. El orden en el que son mostrados los resultados, al menos en el caso de Google, están vinculados a una estricta meritocracia relacionada con la relevancia del contenido donde se encuentran los términos de búsqueda.
¿A qué viene toda esta historia? pues a algo mucho mas mundano que esa grandilocuente globalización del conocimiento, aunque relacionado con el fenómeno de la democratización y la falta de jerarquía: hoy he descubierto que si pones en Google "gurú friki" el primer resultado es un artículo de este humilde blog.
Las compañías invirtiendo grandes cantidades en SEO para posicionar mejor sus términos en los resultados de búsquedas de buscadores como Google y llega un aficionado y se pone en el número uno, eso sí, no es un aficionado cualquiera, sino un verdadero gurú de las redes sociales capaz de escribir esto y lo suficientemente friki para escribir un artículo al respecto al darse cuenta meses después de que es número uno en Google.
Vamos que busco "Jaime Cuesta" y no siempre estoy tan buen posicionado.
Desde hace años, los principales medios de comunicación en internet suelen acompañar los eventos deportivos con un servicio de "retransmisión" en vivo del acontecimiento. Un periodista va desgranando la evolución del partido, carrera o evento en pequeñas frases que permiten al internauta tener una actualización constante del estado del mismo. Existen para partidos de fútbol, baloncesto o tenis, leemos todo lo que va sucediendo en las etapas de las grandes vueltas ciclistas o la evolución de una carrera de Fórmula 1.
Con la aparición de twitter y su popularización o a través de Facebook, ese fenómeno se ha trasladado a las redes sociales. En este caso cualquiera se convierte en narrador de los hechos y se realimenta con los comentarios de los demás convirtiendo la retransmisión en una rica conversación multidireccional. Ahora
también se comentan los programas de televisión, o las películas y series de moda, excediendo el círculo deportivo y ampliando por tanto el volumen de interesados.
Pero ahí no queda la cosa, en este mundo que demanda inmediatez en la información (que duro lo están pasando los periodistas con esto) los ciudadanos quieren más y hemos pasado a informar y discutir en tiempo real cualquier foco informativo: la aprobación de una ley en el congreso (por la Ley Sinde), las elecciones, un juicio o las revueltas callejeras acaecidas en Túnez o Egipto.
Y en la virtud está el problema. Esa información en tiempo real nos ha convertido en exigentes espectadores que demandamos un final apoteósico, como en las pelis americanas que gusta decir el gran Santiago Segura. Ese deseo de que todo acabe bien lleva incluso a tergiversar la conversación y no ser parcial. La noche del pasado viernes en Twitter se veía a Hosni Mubarak como un presidente derrocado y huyendo, confundiendo deseo y realidad (al menos de momento).
Y es que todavía no estamos preparados para gestionar ese flujo de información constante. Llegamos a un punto en el que nuestra cabeza se satura y pasamos de ser mentes analiticas procesando los datos recibidos a relajarnos ante la retransmisión como si ante un partido de fútbol nos encontrásemos sin darnos cuenta que las revoluciones no acaban en el minuto 90.
Foto: Egipto en la Wikipedia
Con la aparición de twitter y su popularización o a través de Facebook, ese fenómeno se ha trasladado a las redes sociales. En este caso cualquiera se convierte en narrador de los hechos y se realimenta con los comentarios de los demás convirtiendo la retransmisión en una rica conversación multidireccional. Ahora
también se comentan los programas de televisión, o las películas y series de moda, excediendo el círculo deportivo y ampliando por tanto el volumen de interesados.
Pero ahí no queda la cosa, en este mundo que demanda inmediatez en la información (que duro lo están pasando los periodistas con esto) los ciudadanos quieren más y hemos pasado a informar y discutir en tiempo real cualquier foco informativo: la aprobación de una ley en el congreso (por la Ley Sinde), las elecciones, un juicio o las revueltas callejeras acaecidas en Túnez o Egipto.
Y en la virtud está el problema. Esa información en tiempo real nos ha convertido en exigentes espectadores que demandamos un final apoteósico, como en las pelis americanas que gusta decir el gran Santiago Segura. Ese deseo de que todo acabe bien lleva incluso a tergiversar la conversación y no ser parcial. La noche del pasado viernes en Twitter se veía a Hosni Mubarak como un presidente derrocado y huyendo, confundiendo deseo y realidad (al menos de momento).
Y es que todavía no estamos preparados para gestionar ese flujo de información constante. Llegamos a un punto en el que nuestra cabeza se satura y pasamos de ser mentes analiticas procesando los datos recibidos a relajarnos ante la retransmisión como si ante un partido de fútbol nos encontrásemos sin darnos cuenta que las revoluciones no acaban en el minuto 90.
Foto: Egipto en la Wikipedia
Hace unos días veía en Microsiervos el vídeo de una entrevista que hicieron a Isaac Asimov unos años antes de que Internet fuese lo que todos conocemos ahora. En ella se planteaba la Red como un medio imprescindible para dar un salto de calidad en la educación.
Indudablemente en los 80, época a la que pertenece este documento, existían necesidades diferentes y la visión de Internet que podían trasladar era relativamente parcial: la red traería mejoras en comunicaciones y mejoras en disponibilidad de los documentos y datos. Sin ir más lejos, la invención de las páginas html y los navegadores tal y como los conocemos ahora llegó a principios de los 90 como respuesta a la necesidad de estandarizar el acceso a documentación científica por los miembros del CERN.
¿Qué vino antes? ¿el huevo o la gallina? El boom de Internet a partir de mediados de los 90 se entremezcla irremediablemente con cambios sociales de gran impacto que en los 80 todavía no eran de "uso" corriente. Por ejemplo, la globalización, siempre cuento que mi bautizo en Internet se produjo de la mano de la necesidad de comunicarme de manera eficiente cuando mi amigo José Manuel marchó a vivir a USA en el año 1992 y nosotros "empequeñecimos" el mundo gracias al acceso a ordenadores que teníamos por nuestro perfil técnico.
Si la globalización se dio gracias a Internet o es la propia globalización la que origina el boom de Internet, nunca lo sabremos, como tampoco podemos valorar
las diferencias entre el boom de las comunicaciones móviles y la creciente necesidad de estar siempre conectados.
Hasta fenómenos tan actuales como twitter o las redes sociales encuentran analogías en procesos y situaciones que siempre estuvieron ahí, acompañando a la humanidad. Ahora lo llamamos Networking, pero lo único que cambiamos es el medio por el que nos ponemos en contacto.
En fin, mucho para reflexionar si realmente te gusta observar el impacto en la sociedad de algo tan original como Internet. Que se lo digan al entrevistador y su cara de asombro al escuchar a nuestro gurú de hoy: Isaac Asimov. No os perdais la entrevista.
Indudablemente en los 80, época a la que pertenece este documento, existían necesidades diferentes y la visión de Internet que podían trasladar era relativamente parcial: la red traería mejoras en comunicaciones y mejoras en disponibilidad de los documentos y datos. Sin ir más lejos, la invención de las páginas html y los navegadores tal y como los conocemos ahora llegó a principios de los 90 como respuesta a la necesidad de estandarizar el acceso a documentación científica por los miembros del CERN.
¿Qué vino antes? ¿el huevo o la gallina? El boom de Internet a partir de mediados de los 90 se entremezcla irremediablemente con cambios sociales de gran impacto que en los 80 todavía no eran de "uso" corriente. Por ejemplo, la globalización, siempre cuento que mi bautizo en Internet se produjo de la mano de la necesidad de comunicarme de manera eficiente cuando mi amigo José Manuel marchó a vivir a USA en el año 1992 y nosotros "empequeñecimos" el mundo gracias al acceso a ordenadores que teníamos por nuestro perfil técnico.
Si la globalización se dio gracias a Internet o es la propia globalización la que origina el boom de Internet, nunca lo sabremos, como tampoco podemos valorar
las diferencias entre el boom de las comunicaciones móviles y la creciente necesidad de estar siempre conectados.
Hasta fenómenos tan actuales como twitter o las redes sociales encuentran analogías en procesos y situaciones que siempre estuvieron ahí, acompañando a la humanidad. Ahora lo llamamos Networking, pero lo único que cambiamos es el medio por el que nos ponemos en contacto.
En fin, mucho para reflexionar si realmente te gusta observar el impacto en la sociedad de algo tan original como Internet. Que se lo digan al entrevistador y su cara de asombro al escuchar a nuestro gurú de hoy: Isaac Asimov. No os perdais la entrevista.
Os recuerdo que el 28 de Diciembre se celebra tradicionalmente en España el día de los Santos Inocentes, un día donde existe licencia para bromear y ver la realidad de otra manera. Sería el equivalente al 1º de Abril en Estados Unidos. Esta noticia, fue publicada un 28 de diciembre, tomen nota.
Leíamos hace unos días que la nueva consola de Microsoft estaba cosechando entre el público el mismo éxito que entre la crítica. Sin duda Kinect es un avance enorme frente a otras soluciones aportadas por sus competidores como Nintendo con Wii o Sony con su PlayStation.
Pero las sonrisas de los responsables comerciales de la marca de Redmond se han dado la vuelta ante la avalancha de devoluciones y quejas de los usuarios al desempaquetar la nueva consola. Según cifras de la propia Microsoft, un 25% de los equipos vendidos antes de Navidad han sido devueltos en estos días por la misma queja: tras abrir el embalaje, los sufridos compradores de la consola no encontraban los mandos por ninguna parte y procedían a devolverla a los distribuidores.
Los responsables de la marca en España han sacado a la luz un áspero comunicado de prensa donde responsabilizan de la situación a los férreos controles que el Gobierno ha impuesto en las Aduanas y a la implacable voracidad recaudatoria de los esbirros de Zapatero.
Podéis leer el comunicado completo en este enlace. No tiene desperdicio.
Leíamos hace unos días que la nueva consola de Microsoft estaba cosechando entre el público el mismo éxito que entre la crítica. Sin duda Kinect es un avance enorme frente a otras soluciones aportadas por sus competidores como Nintendo con Wii o Sony con su PlayStation.
Pero las sonrisas de los responsables comerciales de la marca de Redmond se han dado la vuelta ante la avalancha de devoluciones y quejas de los usuarios al desempaquetar la nueva consola. Según cifras de la propia Microsoft, un 25% de los equipos vendidos antes de Navidad han sido devueltos en estos días por la misma queja: tras abrir el embalaje, los sufridos compradores de la consola no encontraban los mandos por ninguna parte y procedían a devolverla a los distribuidores.
Los responsables de la marca en España han sacado a la luz un áspero comunicado de prensa donde responsabilizan de la situación a los férreos controles que el Gobierno ha impuesto en las Aduanas y a la implacable voracidad recaudatoria de los esbirros de Zapatero.
Podéis leer el comunicado completo en este enlace. No tiene desperdicio.
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