Cada oveja con su pareja

El baloncesto, desde hace años, diría que desde el principio, clasificó a sus jugadores en base a sus capacidades físicas y técnicas para desempeñar diferentes roles en los equipos y, especialmente en los momentos clave de los partidos. Si nos quedamos en la primera capa, hay jugadores exteriores e interiores, si rascamos más aparecen términos como base, alero o pivot, incluso apurando a los jugadores que intervienen de forma simultánea en el campo, se habla de 5 posiciones diferentes identificadas por el propio número: "juega de 1", "es un buen 2", "hay que defender al 3", "es un 4 polivalente" o "es un 5 intimidador".

Los jugadores se han especializado incluso dentro de cada puesto y los entrenadores tienen 2 o 3 opciones para ir rotando a diferentes perfiles en las tareas de cada rol. Aunque de vez en cuando asistimos a la llegada de grandes estrellas con capacidad para brillar en más de un rol, no es lo habitual y uno puede llegar a ser un cotizado jugador desempeñando esa labor de especialista.

En todo lo relacionado con los departamentos de informática y áreas de tecnologías de las empresas gozamos de un grado de especialización equiparable al baloncestístico. Se parte el mundo entre Hardware y Software y dentro de cada uno los roles y puestos son infinitos con todo tipo de solapamientos.

Cuando hablamos de desarrollo de servicios en internet o, por ser más concretos, en movilidad, el cedazo se vuelve cada vez más tupido y muy pocos profesionales son capaces de pasar los exigentes condicionantes que demandamos en ciertas posiciones y labores. Cuando no encuentras en el mercado estos perfiles, te ves obligado a renunciar a determinados aspectos no esenciales del puesto a ocupar. Así poco a poco el cedazo se abre y surgen nuevos candidatos.

Si estas leyendo este blog, o cualquier otro, si compartes cosas en twitter o en tu propio blog, tu perfil es claramente diferente al de otros muchos profesionales que no lo hacen. Es seguro que muchos de estos últimos son excelentes en su trabajo, pero, cuando se trata de proyectos de innovación mi tendencia es a no fiarme de ellos. Mi cedazo no permitiría pasar estos elementos. 

Amarrándonos a un "titular" periodístico, el otro día comentaba en twitter con Raúl Hernández (@rahego) la siguiente cabecera que bien podría titular esta entrada y que como tal ha sido su germen

¿Puedo fiarme de un profesional 1.0 para ejecutar proyectos 2.0?

Por si acaso eres nuevo por aquí no está de más que leas ¿Qué es ser 2.0? en este mismo blog.
 

Agilidad empresarial

Trabajo en una gran empresa desde hace años. Antes lo hice en otras grandes también, siempre me llamaron las multinacionales. En lugares como este existen multitud de anécdotas y situaciones que desde fuera pueden resultar incomprensibles, kafkianas a veces, pero que los miembros dél ecosistema tendemos a relativizar.

 Un buen ejemplo son los proyectos innovadores o relacionados con nuevas tecnologías, y cuando digo nuevas, entenderme, me refiero a nuevas para la organización, lo que supone que en el mundo exterior a veces ya no son tan nuevas.

El peaje a pagar cuando lideras proyectos de estas características es normalmente alto, especialmente en los mas atractivos y cercanos al cliente final. De todos los puntos de la organización surgen elementos distorsionadores que pretenden hacer uso de su capacidad de veto para que, utilizando ese tiempo que tanto te sobra en el momento del lanzamiento, les expliques los pormenores del proyecto y la estrategia en tiempo récord y, lo peor, además les formes lo suficiente para hacerse pasar por gurús de la cosa de turno.

Total, un auténtico rollazo. Como me decía en twitter Alejandro Pérez , estos son "Motivos por los que empresas grandes empequeñecen ante empresas mas pequeñas y ágiles..."

Adopción masiva

Mi padre (71), "holapapayasequemeestarásleyendo", me pide que le configure el correo en el móvil que él ya lo ha conectado a su nueva wifi, pero que no quiere conectarse vía 3G que es muy caro.

Internet en el móvil ya está en fase de adopción masiva por parte de todas las generaciones de internautas y de usuarios de móvil. Y especifico "usuarios de móvil" porque un creciente número de usuarios utiliza el móvil como único punto de conexión con Internet (o como punto muy preferencial).

Como "prueba" a mis palabras os adjunto esta interesante infografía que me hicieron llegar vía Twitter (gracias Miriam y Alfredo). La podéis ver directamente en el blog de Tics y Formación de Alfredo Vela.


Plan vs ejecución

Mira hacia atrás y piensa como utilizabas Internet y el móvil hace 15, 10 o 5 años. Mira como lo utilizas ahora. Las cosas han cambiado, están cambiando y van a seguir cambiando, mucho, cada vez más rápido.

El iPad más viejo cumple este mes la friolera de dos años, 24 meses. Desarrollar servicios y programas para dispositivos como éste o los móviles que evolucionan tan rápido complica la vida extraordinariamente a las áreas de tecnología de las grandes empresas con férreas metodologías que dan respuesta a los desarrollos de toda la vida, esos que saben perfectamente hacia donde van y de donde vienen, donde los objetivos son claros y la forma de conseguirlos también.

En cambio, el uso de metodologías de toda la vida no deja ver el bosque en los desarrollos para canales a distancia. Lejos de traer respuestas, el uso de ferreas metodologías añade incógnitas y riesgos a los desarrollos trayendo curiosas imágenes donde los responsables de cumplir la metodología son los primeros que intentan sortearlas para conseguir asegurar el éxito del proyecto.

Esto es un desafío para los teóricos que crean estas metodologías. Saben que los procesos que son óptimos para toda la organización en cambio no son válidos para desarrollar en Internet, movilidad o incluso call centers. No hace un año cuando tuve la oportunidad de hablar sobre este aspecto con uno de los gurús de mi empresa y viví en mis carnes la inconsistencia de los argumentos.

Por eso cuando hoy leí esta reflexión de Seth Godin en su blog, me sentí plenamente identificado:

When execution gets cheaper, so should planning

If you're going to build a $10 million skyscraper, by all means, plan and prototype and discuss and plan some more.
On the other hand, if the cost of finding out is a phone call, make the call. No need to spend a lot of time planning how to call or when to call or which phone to use when execution is fast and cheap.
The digital revolution has, as in so many other areas, flipped the equation here. The cost of building digital items is plummeting, but our habit is to plan anyway (because failure bothers us, and we focus on the feeling of failure, not the cost).
The goal should be to have the minimum number of meetings and scenarios and documentation necessary to maximize the value of execution. As it gets faster and easier to actually build the thing, go ahead and make sure the planning (or lack of it) keeps pace.
Lo que viene a decir es que no siempre una planificación detallada es el camino óptimo, especialmente cuando el coste de ejecutar tiende a cero.


Hablando del tema en Google+, Javier Arias, siempre recomendable, se planteaba el impacto de nuevas formas de desarrollo en las grandes empresas. Es fácil innovar en una startup, pero algo más complicado cuando tienes reputación y clientes que perder... ¿o quizás los clientes nos piden innovar y no estamos sabiendo hacerlo?

Imagen: del blog de RobinGood

Correr es de cobardes

No me gusta correr. Me refiero a lo que ahora llaman "running", antiguamente conocido como "footing". Estoy convencido que aunque lo sigan cambiando de nombre no me conseguirá enganchar. Me encanta hacer deporte, todos, pero me aburre soberanamente salir a correr.

Quizás mi fisionomía no sea la ideal para salir a la carretera, quizás existan limitaciones físicas en mi particular peso y estatura, o en mi corazón o pulmones. Pero no me gusta correr ni he disfrutado con ello nunca. Ojo, que no quiero decir que no lo haga, es un deporte cómodo, en material, instalaciones y sin necesidad de compañeros con los que ponerte de acuerdo para su práctica, pero no disfruto.

Toda la vida me ha supuesto un esfuerzo importante. Bajar de 6 minutos por kilómetro es ciencia ficción, pero siempre lo ha sido, incluso en mi mejor estado de forma cuando jugaba al baloncesto en serio. Observo con envidia y veneración a todos los que corren grandes distancias, a los que se atreven con maratones, a los que derrotan al reloj y a su físico día tras día.

Correr, como nadar, también me aburre. Pienso cosas mientras y no puedo tuitearlas, o escribirlas en el blog, como ahora. En cambio jugar al baloncesto limpia mi mente, en la cancha no pienso en otra cosa que no sea baloncesto. Da igual si estoy yo solo con una pelota o en un final apretado de partido. Cuando practico Baloncesto mi cabeza descansa de su día a día y se entrega al juego, en cambio, cuando corro, no dejo de preguntarme la razón de que me castigue con esa tortura.

La pena es que uno no siempre tiene nueve compañeros con los que jugar y una cancha donde hacerlo. Por mucho que hayamos creado un #twittbasket, no puedo hacer todo el deporte que me gustaría basado sólo en el baloncesto. Por eso corro. Bueno, por eso y por mantener a raya ese peso que algo me preocupa.

Cuando disfrutéis haciendo footing, acordaros de mí y valorarlo adecuadamente. Yo os lo agradeceré mientras meto unas canastas.

Fotografía: wikipedia

Las estadísticas no son todo

Si eres aficionado al baloncesto, seguramente conoces la grave lesión que hace unos días se produjo el base español de los Minnesota Timberwolves, Ricky Rubio. No he podido evitar sentirme triste por lo sucedido y por él en particular. Siempre creí en sus posibilidades en la NBA y en como sería capaz de abrirse camino con rapidez y brillantez tal y como ya hizo Pau Gasol hace unos años.

La media temporada de Ricky nos ha deparado acciones espectaculares y victorias en una franquicia hasta ahora devaluada. No sólo ha sido el juego del español lo que ha traído esas victorias, sino algo más. Ricky, con sólo 20 años, ha llevado la ilusión a sus compañeros, a todo un equipo, a una ciudad y, sorprendentemente, a toda la NBA.

Podría hablar de su humildad, de su sinceridad o de sus habilidades con el balón, todo ello cualidades personales tanto innatas como desarrolladas, pero contagiar la ilusión requiere de algo más, necesita de las dos partes, del contagiado y del contagiador además de muchas pequeñas gotas de ilusión que llenan un vaso que al desbordarse lo inunda todo.

Quizás eso sea la ilusión, una miríada de gotas que van calando hasta no poder valorar cual es la más importante, qué es lo que hace imparable esa avalancha de sentimientos en la que uno mismo se sume. Ese poder de transformación es algo inherente al trabajo en equipo. Yo mismo lo he sentido, afortunadamente, unas cuantas veces en mi vida. Mejor dicho, yo mismo he formado parte de algo ilusionante unas cuantas veces en mi vida.

Tener momentos así en tu vida profesional o personal hace que se salten barreras que en cualquier otra ocasión dudarías en intentar saltar. Contar con un equipo ilusionado no sólo es implicación y metas compartidas, es algo más, es sinergia en estado puro, es la posibilidad de saltar mucho más lejos de lo que los propios miembros del equipo pensaban que podrían saltar.

Pero conseguir un equipo ilusionado no son matemáticas. Son todas y cada una de esas gotas que poco a poco van sumando al todo. Gotas en todos los sentidos, normalmente hay un catalizador inicial, pero luego requerimos del trabajo de todo el equipo. Todos aportan gotas de ilusión hasta desbordar el vaso. Volviendo a nuestro querido Ricky, él prende la mecha, pero luego están sus compañeros, el entrenador, los dueños del equipo y los aficionados. Singular el comportamiento de la estrella del equipo, Kevin Love, que lejos de ver competencia en su nuevo compañero se convierte en su aliado ¿o debería decir se convierten en aliados? ¿quién se alía con quién?

Cómo crear ilusión en un equipo, cómo gestionar un equipo ilusionado, cómo trabajar cuando la ilusión se va. Mi opinión es que las personas y los hechos tienen mucho que ver, pero quizás esté equivocado y todo esto sea como el surf donde las buenas olas aparecen de cuando en cuando y tan sólo hay que permanecer horas en el agua esperando a que llegue ese momento mágico.

Lo que está claro es que la ilusión no sale en las estadísticas ni en los currículums, pero llena los pabellones y mueve las empresas. En estos tiempos donde tan de moda están coaching y mentoring, más debería hablarse de ella.

Fotografía: Joe Bielawa (vía Wikipedia)

La historia de Silicon Valley

Leyendo en twitter llego a un interesante artículo sobre los inicios y orígenes de Silicon Valley que propone Alberto Knapp (@albertoknapp) y que se publicó en la revista Esquire en 1983. El texto está recogido en la web de la Universidad de Stanford donde cuenta con permiso del Editor exclusivamente para uso académico.

Os dejo el enlace original. Es en Inglés y de una longitud considerable pero me gustó mucho ya que da sentido a muchas costumbres y usos de las empresas de Internet y de las "Start -Up" que surgieron a raíz de hechos singulares en la historia de Robert Noyce, a la larga uno de los fundadores de Intel.

The Tinkerings of Robert Noyce - How the Sun Rose on the Silicon Valley

Algunos temas que este artículo me aclaró o al menos aportó una visión particular:
  • ¿De donde viene lo del business casual?
  • ¿y la moda de las camisetas?
  • ¿y la organización horizontal y cooperativa?
  • ¿por qué en California y junto a Palo Alto?
Lo dicho. Lectura recomendable para cualquiera que viva en el mundo de Internet.

Foto: Robert Noyce (fuente: Wikipedia)
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