Google y la democratización de las búsquedas

Una de las cosas que han aportado los buscadores de Internet a nuestro mundo ha sido la globalización del conocimiento. Da igual lo que estés pensando que alguien en cualquier otra parte ya ha pensado también en ello y ha escrito algo en Internet al respecto.

De esta manera los científicos han podido colaborar con otros colegas investigando en problemas similares, las fuerzas de seguridad han localizado delincuentes huidos de la justicia, los amantes de los más peregrinos hobbies se han puesto en contacto o cualquier ciudadano de a pie se ha convertido en Enviado Especial o Reportero de Guerra.

Además, todo este conocimiento huye de las jerarquías, de las categorizaciones o de órdenes alfabéticos. Internet no es una biblioteca donde buscar por autor o por título del libro, tampoco una enciclopedia donde buscar por orden alfabético o un atlas vinculado a la geografía física o política. El orden en el que son mostrados los resultados, al menos en el caso de Google, están vinculados a una estricta meritocracia relacionada con la relevancia del contenido donde se encuentran los términos de búsqueda.

¿A qué viene toda esta historia? pues a algo mucho mas mundano que esa grandilocuente globalización del conocimiento, aunque relacionado con el fenómeno de la democratización y la falta de jerarquía: hoy he descubierto que si pones en Google "gurú friki" el primer resultado es un artículo de este humilde blog.

Las compañías invirtiendo grandes cantidades en SEO para posicionar mejor sus términos en los resultados de búsquedas de buscadores como Google y llega un aficionado y se pone en el número uno, eso sí, no es un aficionado cualquiera, sino un verdadero gurú de las redes sociales capaz de escribir esto y lo suficientemente friki para escribir un artículo al respecto al darse cuenta meses después de que es número uno en Google.

Vamos que busco "Jaime Cuesta" y no siempre estoy tan buen posicionado.

Twitter y las retransmisiones deportivas

Desde hace años, los principales medios de comunicación en internet suelen acompañar los eventos deportivos con un servicio de "retransmisión" en vivo del acontecimiento. Un periodista va desgranando la evolución del partido, carrera o evento en pequeñas frases que permiten al internauta tener una actualización constante del estado del mismo. Existen para partidos de fútbol, baloncesto o tenis, leemos todo lo que va sucediendo en las etapas de las grandes vueltas ciclistas o la evolución de una carrera de Fórmula 1.

Con la aparición de twitter y su popularización o a través de Facebook, ese fenómeno se ha trasladado a las redes sociales. En este caso cualquiera se convierte en narrador de los hechos y se realimenta con los comentarios de los demás convirtiendo la retransmisión en una rica conversación multidireccional. Ahora
también se comentan los programas de televisión, o las películas y series de moda, excediendo el círculo deportivo y ampliando por tanto el volumen de interesados.

Pero ahí no queda la cosa, en este mundo que demanda inmediatez en la información (que duro lo están pasando los periodistas con esto) los ciudadanos quieren más y hemos pasado a informar y discutir en tiempo real cualquier foco informativo: la aprobación de una ley en el congreso (por la Ley Sinde), las elecciones, un juicio o las revueltas callejeras acaecidas en Túnez o Egipto.

Y en la virtud está el problema. Esa información en tiempo real nos ha convertido en exigentes espectadores que demandamos un final apoteósico, como en las pelis americanas que gusta decir el gran Santiago Segura. Ese deseo de que todo acabe bien lleva incluso a tergiversar la conversación y no ser parcial. La noche del pasado viernes en Twitter se veía a Hosni Mubarak como un presidente derrocado y huyendo, confundiendo deseo y realidad (al menos de momento).

Y es que todavía no estamos preparados para gestionar ese flujo de información constante. Llegamos a un punto en el que nuestra cabeza se satura y pasamos de ser mentes analiticas procesando los datos recibidos a relajarnos ante la retransmisión como si ante un partido de fútbol nos encontrásemos sin darnos cuenta que las revoluciones no acaban en el minuto 90.

Foto: Egipto en la Wikipedia

Internet antes de ser Internet

Hace unos días veía en Microsiervos el vídeo de una entrevista que hicieron a Isaac Asimov unos años antes de que Internet fuese lo que todos conocemos ahora. En ella se planteaba la Red como un medio imprescindible para dar un salto de calidad en la educación.

Indudablemente en los 80, época a la que pertenece este documento, existían necesidades diferentes y la visión de Internet que podían trasladar era relativamente parcial: la red traería mejoras en comunicaciones y mejoras en disponibilidad de los documentos y datos. Sin ir más lejos, la invención de las páginas html y los navegadores tal y como los conocemos ahora llegó a principios de los 90 como respuesta a la necesidad de estandarizar el acceso a documentación científica por los miembros del CERN.

¿Qué vino antes? ¿el huevo o la gallina? El boom de Internet a partir de mediados de los 90 se entremezcla irremediablemente con cambios sociales de gran impacto que en los 80 todavía no eran de "uso" corriente. Por ejemplo, la globalización, siempre cuento que mi bautizo en Internet se produjo de la mano de la necesidad de comunicarme de manera eficiente cuando mi amigo José Manuel marchó a vivir a USA en el año 1992 y nosotros "empequeñecimos" el mundo gracias al acceso a ordenadores que teníamos por nuestro perfil técnico.

Si la globalización se dio gracias a Internet o es la propia globalización la que origina el boom de Internet, nunca lo sabremos, como tampoco podemos valorar
las diferencias entre el boom de las comunicaciones móviles y la creciente necesidad de estar siempre conectados.

Hasta fenómenos tan actuales como twitter o las redes sociales encuentran analogías en procesos y situaciones que siempre estuvieron ahí, acompañando a la humanidad. Ahora lo llamamos Networking, pero lo único que cambiamos es el medio por el que nos ponemos en contacto.

En fin, mucho para reflexionar si realmente te gusta observar el impacto en la sociedad de algo tan original como Internet. Que se lo digan al entrevistador y su cara de asombro al escuchar a nuestro gurú de hoy: Isaac Asimov. No os perdais la entrevista.

Os recuerdo que el 28 de Diciembre se celebra tradicionalmente en España el día de los Santos Inocentes, un día donde existe licencia para bromear y ver la realidad de otra manera. Sería el equivalente al 1º de Abril en Estados Unidos. Esta noticia, fue publicada un 28 de diciembre, tomen nota.

Leíamos hace unos días que la nueva consola de Microsoft estaba cosechando entre el público el mismo éxito que entre la crítica. Sin duda Kinect es un avance enorme frente a otras soluciones aportadas por sus competidores como Nintendo con Wii o Sony con su PlayStation.

Pero las sonrisas de los responsables comerciales de la marca de Redmond se han dado la vuelta ante la avalancha de devoluciones y quejas de los usuarios al desempaquetar la nueva consola. Según cifras de la propia Microsoft, un 25% de los equipos vendidos antes de Navidad han sido devueltos en estos días por la misma queja: tras abrir el embalaje, los sufridos compradores de la consola no encontraban los mandos por ninguna parte y procedían a devolverla a los distribuidores.

Los responsables de la marca en España han sacado a la luz un áspero comunicado de prensa donde responsabilizan de la situación a los férreos controles que el Gobierno ha impuesto en las Aduanas y a la implacable voracidad recaudatoria de los esbirros de Zapatero.

Podéis leer el comunicado completo en este enlace. No tiene desperdicio.

¡Feliz Navidad!

En estos tiempos de ateísmo creciente y eufemismos tipo "felices fiestas", no está de más hacer un hueco a una felicitación de Navidad que vuelve a las tradiciones cristianas / católicas mezcladas con un poco de Twitter, Facebook, Foursquare, Youtube, comercio electrónico, iPhones, Wikipedia...

Me adelanto diez días pero creo que el video que os presento lo merece. La Navidad vista desde el objetivo de las redes sociales. Advertencia: asimilar el contenido en toda su extensión está solo al alcance de verdaderos internautas 2.0. Lo descubrí en twitter de la mano de Juan Luis Hortelano (@jlhortelano)

Os dejo la versión en Portugués original pero, visto el éxito, sus creadores, la compañía portuguesa Excentric ha preparado ya la misma en Inglés:

Si quieres conocer a Pedrín, dale un carguín

Aunque no lo parezca por el título, voy a hablaros de controladores aéreos, huelgas salvajes y políticos. Mucho se ha hablado ya, correcto, pero hacerlo ahora me permite no ser tan pasional.

"Si quieres conocer a Pedrín, dale un carguín" es una acertada frase que utiliza con relativa frecuencia mi amigo Ricardo para referirse a ese tipo de personas que cambian radicalmente cuando tocan poder. Desafortunadamente muchos políticos y cargos oficiales llegan a ello no por méritos propios ni prestigio profesional sino por su capacidad de medrar y manejar los hilos en la sombra. Son los mejores exponentes de esta filosofía.

En España somos especialmente dados a reunir bajo un mismo techo (ayuntamientos, diputaciones, empresas públicas, chiringuitos subvencionados...) a vagos, corruptos, chorizos y demás vividores que hacen de lo público su cortijo particular para sufrimiento de los ciudadanos.

Con semejante escuela no tardan en aparecer alumnos aventajados en eso de la apropiación de lo que es de todos para beneficio propio, no estoy hablando de altas esferas, sino de simples trabajadores que utilizan los bienes comunes como rehenes para chantajear a todo un país.

No es algo que dependa ni de orientación política, ni de nivel de ingresos, tan sólo de falta de honradez. Tan pronto vemos a maquinistas de tren cerrando el metro como a mineros o agricultores cortando carreteras o a "piquetes informativos" apedreando autobuses o extorsionando a negocios para que cierren durante una huelga general.

Este mes le ha tocado a los controladores que hacen suyo un espacio aéreo de todos. Se equivocan igual que se equivocaban los maquinistas de metro en su huelga del pasado a Junio en Madrid o los Bomberos que tienen desde hace tiempo pintarrajeados los vehículos y los cuarteles con sus reivindicaciones. Ese espacio aéreo es mío, ese camión de bomberos es mío, ese convoy de metro es mío o ese autobús que no dejan salir de las cocheras también es mío.

Todo lo pago con mis impuestos y lo hago para que funcione, no para que un cualquier decida que ahora son suyos y va a jugar a ser Dios con las vidas de los demás.

¿Que tienen razón en sus reivindicaciones? Probablemente sí ¿que eso les da derecho a robar a los demás? Decididamente NO, ni a ellos ni a nadie. La libertad de cada uno llega hasta donde empieza la de los demás, no lo olvidemos.

¿Os imagináis que una huelga de empleados de banca se basase en vaciar las cuentas de los clientes? Yo no ¿por qué pilotos o controladores se dedican a robar a los usuarios cada vez que hacen una huelga y pretenden justificarlo? Pues eso.

Foto: By Felipealvarez (Own work) [GFDL or CC-BY-SA-3.0-2.5-2.0-1.0], via Wikimedia Commons

Un blog personal

Cuando uno decide escribir un blog aduce todo tipo de razones. Recuerdo que alguno de los primeros artículos de esta colección, hace casi tres años, ya fue redactado en este sentido. Algunas veces los blogs se centran en una temática concreta en las cuales su autor o autores son especialistas o aficionados, muchos de ellos son escritos en un estilo personal, pero la temática es disciplinadamente cuidada para no diferir mucho de esa línea de trabajo primigenia.

Otras veces los autores mencionan específicamente el carácter personal del mismo y se guardan para si mismos la capacidad de hablar y opinar de lo que en cada momento consideran oportuno. Se trata de los blogs personales, en efecto, como este que lees ahora mismo.

Normalmente camuflamos nuestro ego tras evasivas del tipo "lo utilizo a modo de biblioteca personal", chorradas, lo que escribimos y contamos es para que lo lean los otros, por eso miramos las estadísticas y sonreímos reconfortados cuando las visitas crecen y los comentarios generan más y más conversación.

 Eso no quita que a través del complejo proceso que existe detrás de la publicación de un artículo, el propio autor gane conocimiento, ejercite su mente y razone y estructure cada palabra o frase que llega a la redacción definitiva. Escribir ayuda a pensar, pero no escribimos un blog para eso, lo escribimos para que nos lean. Amigos, familia, compañeros de trabajo, desconocidos: PARA QUE NOS LEAN. No hay que ser Sigmund Freud para adivinarlo.

Si solo quisiésemos pensar escribiríamos en un papel o en un documento que quedase alojado en nuestro disco duro, no a la vista de todos.

Eso sí. Todo blog personal tiene al menos un artículo en el que el autor casi pide perdón por hablar de un tema especialmente alejado de la temática habitual. Un artículo que siempre comienza indicando que, al tratarse de un blog personal, uno habla de lo que le apetece. como yo en el siguiente artículo. No os lo perdáis, controladores, sindicalistas y políticos en un mismo saco.

Foto: Sigmund Freud en Wikipedia
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